• 14 de Julio de 2017

El sentido de la corriente

El sentido de la corriente

660 371 David Moreno Vincent

En términos generales, la toma de decisiones de inversión no debería ser considerada un proceso sencillo. Sin embargo, en numerosas ocasiones nos encontramos entre los profanos con comentarios que recomiendan efectuar inversiones o cuentan las que se están llevando a cabo siguiendo lo que podríamos llamar una moda, o una inercia generalizada.

Nuestros aliados de Andbank nos remiten esta semana una gráfica que hemos considerado interesante compartir: muestra la evolución de la deuda personal y societaria global de diferentes países como porcentaje del producto interior bruto. Lo interesante de esta visualización son dos elementos: las propias curvas de crecimiento de la deuda y la indicación del momento en que la deuda empieza a disminuir. Normalmente esa caída se produce de forma tan abrupta como su crecimiento.

Es importante precisar que dentro de esa caída se contabilizan los quebrantos sufridos por los prestadores. Es decir que representan tanto esfuerzos de desendeudamiento como pérdidas definitivas.

Esto nos debería permitir ser capaces de extraer al menos dos lecciones fundamentales.

  1. Identificar una burbuja no tiene porqué ser difícil. Vienen irremediablemente precedidas por una fase de expansión crediticia o de sus equivalentes (subvenciones, beneficios fiscales y medidas similares). El problema es identificar en qué momento se va a producir la caída, que es poco menos que imposible.
  2. No es en absoluto aconsejable endeudarse para invertir. Incluso cuando los activos subyacentes tienen valores sostenibles a largo plazo. Es necesario calcular qué medida de lo invertido podemos perder definitivamente. Y  asumir que es posible que lo perdamos. El endeudamiento para invertir nos puede llevar a perder más dinero incluso que el dispuesto de nuestras propias reservas.

Es perfectamente legítimo invertir con una estrategia de este tipo, por supuesto, y seguir este tipo de movimientos. Incluso aunque a la larga puedan alimentar una futura crisis. Pero para nosotros en Genea son estrategias incompatibles con la preservación patrimonial, ya que nos exponen a una situación que puede convertir las inversiones en ilíquidas, con el consiguiente empeoramiento de la calidad del balance, un concepto fundamental con el que trabajamos frecuentemente.

Si desea saber de qué manera puede estructurar su estrategia de inversiones, no dude en ponerse en contacto con nosotros.